lunes, 26 de noviembre de 2018

Los Brujos en Tierras de Magia, Mares de Brujería, Parte 3

¡Hola hola amiguitos! ¿Cómo están? Esta es la tercera entrada de mi blog. Hoy conoceremos el origen de uno de los personajes de mi novela, el brujo Mariman, que es el brujo Rey de La Mayoría.

PROCESO CONTRA LOS BRUJOS

"Contra Mateo Coñuecar y otros por asociaciones ilícitas y envenenamientos" , caratuló el Juzgado de Ancud a un extraño proceso contra los "brujos o curanderos de Chiloé (que) han formado por largos años, una sociedad criminal que ha producido la miseria y muerte de familias enteras... Por la ignorancia de una gran parte del pueblo que había llegado a creerse que los tales brujos eran no sólo unos sabios por sus conocimientos en medicina, sino tenían facultades sobrenaturales para hacer morir a las personas que no obedecían sus mandatos ". Con estas palabras lo establecía el intendente de Chiloé (1877-1883), don Luis Martiniano Rodríguez, quien deriva esta persecución en un proceso a más de un centenar de indígenas. El Sínodo de 1851, reglamentó también castigos a quienes estaban envueltos en prácticas de brujería y de machis.

El proceso de 1880-81 determina un conocimiento más exacto de la "Recta Provincia", pero en momentos en que la secta comenzaba a desviarse de su carácter étnico y empezaba a satisfacer odios y odiosidades personales.

Es interesante conocer fragmentos de la declaración de Mateo Coñuecar, oriundo de Tenaún, hecha el 26 de Marzo de 1880:

Es una "casa subterránea... que se halla situada en una quebrada inmediata a la casa en que vivió el finado José Marimán (brujo), de donde hay un camino para llegar a ella. De la casa donde vive Aurora Quinchén (hechicera) también distancia de cuarenta metros. Esa habitación adentro está enmaderada, tiene una mesa, cuatro sillas principales y tres bancos de madera".

Este recinto nunca fue hallado y -hoy en día- la creencia señala que la Mayoría ya no funciona en esa cueva. Se supone que residen en forma permanente dos seres humanos transformados a un condición semi-animal. La declaración de Mateo Coñuecar expone claramente a estos seres.

"Ahora veinte años (1860) y cuando era Rey José Marimán se le ordenó fuera a dicha cueva para llevarle carne a unos animales que habían dentro de ella. Cumplió la orden llevándoles carne de un cabrito que degolló, Marimán acompañó y al llegar a la cueva, éste comenzó a dar unos saltos que acostumbraban los brujos y en seguida abrió la puerta. Esta se halla cubierta con una capa de tierra (tierra con pasto para ocultarla) y después se halla con una chapa que tiene llave de alquimia (latón). Se valió de ésta para abrirla y luego vinieron de adentro dos seres completamente desfigurados que se parecían el uno a un chibato porque también se arrastraba y el otro era un hombre desnudo y con una barba y el pelo que le llegaban a la mitad del cuerpo y que eran completamente blancos. A este último conocían con el nombre de "Inbunche " y a aquél con el de "Chibato". Este también tenía el pelo y la barba blanca y muy largas y su cuerpo lo tenía cubierto de una especie de cerda que le habían hecho salir con la yerba "Picochihuín" que se halla en los "Traiguenes" o saltos de agua, con la cual le hacían fricciones y también se la hacían beber, secándole el zumo de las hojas".

El chibato e imbunche existían desde que la cueva fue construida y que eran reemplazados por otros, al morir estos. Coñoecar agrega que el Consejo determinaba qué personas serían chibato e inbunche, los cuales eran tomados por la fuerza, encerrándolas en la cueva. "Ahí los acostumbraban a vivir como era la costumbre sin permitir que salieran a ninguna parte y manteniéndolos con carne de chibato, de cabrito, de niños difuntos que robaban para llevarles continuamente. La bebida que les daban era agua de Picohihuín. Así acostumbraban a estos individuos a desempeñar el papel que quisieran y les enseñaban a hacer algunos saltos o brincos.

Con la colaboración de Renato Cárdenas Alvarez. Reproducido con autorización del autor de "EL LIBRO DE LA MITOLOGÍA historias, leyendas y creencias mágicas obtenidas de la tradición oral". Ed. Atelí. Chiloé, 1997.

Fuente: 
Diccionario de Mitos y Leyendas - Equipo NAyA
http://www.cuco.com.ar/

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Los Brujos en Tierras de Magia, Mares de Brujería, Parte 2


Bienvenidos a mi nuevo blog. Acá publicaré datos y curiosidades respecto a las fuentes de mi novela. En esta segunda entrada continuaré con más brujos, cuyos nombres han sido tomados de leyendas locales. ¡Que lo disfruten!

Peucho Brujo

En los primeros años de su carrera brujeril, este verdugo gozó mucho, porque en fiestas y reuniones públicas era muy agasajado por los brujos, en razón del interés de tenerlo siempre grato. 
Peucho producía en el día claro ruidos como el trueno, presentaba ríos, hacía brotar culebras y otras sabandijas, y enlesaba al individuo más cuerdo. 
Un ardiente día de verano, una niña soltera de Achao iba al pueblito de Quinchao, y al pasar frente  la quebrada en que vivía Peucho, le salió al encuentro un enorme lagarto que mostraba una lengua desmesurada y terminaba en una especie de rosa que despedía destello como una llama.
La mujer quedó extática a la vista de esta aparición. El lagarto se le acercó entonces y ella quiso pegarle con su bastón, pero el reptil acortó más la distancia en actitud agresiva. En vista de esto la mujer huyó corriendo y se detuvo a una cuadra de distancia, detrás de una mata de arrayán, de donde ocultamente se puso a observar y pudo observar con el mayor asombro, que el lagarto iba transformándose poco a poco en un hombre, el cual no era otro que el mismo Peucho.
Este era el brujo más osado que hasta entonces se había conocido, pues a la luz meridiana se atrevía a hacer sus bellacadas.

Versión de Arturo Mutizábal

Peucho

Peucho avanza por entre las montañas y los ríos de Chiloé, silencioso, invisible, sin más signos de presencia que el terror que de súbito se apodera de los animales; Peucho, seguido de culebras y sabandijas; Peucho, cuya sola mirada produce llagas incurables; Peucho, embaraza a las vírgenes mientras duermen; lleva a la muerte a los enfermos, introduciéndose a la alcoba cuando los que se cuidan se quedan traspuestos; Peucho hace nacer los ríos; su silbido hiere como un cuchillo, su voz es el trueno.

Versión de Diego Muñoz

El Tacán

Tacán es un personaje porfiado, caprichoso, que es brujo y ladrón, a quien se castiga hasta dejarlo medio muerto; pero luego se repone y vuelve a las andadas. Es una especie de Pedro Urdemales chilote.

Versión de Francisco J. Cavada.

Fuente: Plath, Oresthe.(1995) Geografía del mito y la leyenda chilenos. Santiago: Grijalbo.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Los Brujos en Tierras de Magia, Mares de Brujería

Bienvenidos a mi nuevo blog. Acá publicaré datos y curiosidades respecto a las fuentes de mi novela. Comenzaré por algunos de los brujos, cuyos nombres han sido tomados de leyendas locales.

Santiago: 
El Brujo que llevó a cheque a un limpio

Llevar a cheque significa llevar al apa, a la espalda, a otra persona.
Cuentan que un día vinieron juntos de la vecina ciudad de Castro, dos habitantes de Yutuy que fueron en la mañana para efectuar algunas diligencias en las oficinas de Castro.
Yutuy queda a 15 minutos de Castro por vía Marítima en lancha a motor y 35 a 40 minutos por vía terrestre. Uno de ellos vivía cerca de la playa y el otro mucho más al centro, como a una hora de camino desde la playa a su hogar. Se pusieron de acuerdo en el trayecto que debían hacer de la playa a la capilla, donde debían separarse, pero ninguno de los dos tomó el camino que los conducía a sus respectivos hogares, sino que se dirigieron a casa de unas señoritas que vendían licor: mistela, vino y chicha. Una vez que hubieron bebido de todo un poco, nuestros amigos se dispusieron a retirarse a sus hogares, entre tanto, ya había oscurecido y Juan no portaba linterna, por lo que estaba un tanto preocupado de cómo poder llegar a su hogar sin luz y tenía que andar por callejones llenos de lodo y cruzar muchas trancas. Santiago, que así se llamaba el que vivía lejos, y siempre andaba con la cara del lado izquierdo, cubierta con un pañuelo blanco de seda, viendo la aflicción de su amigo, le preguntó ¿Quieres llegar luego a tu casa? Claro que me gustaría, contestó Juan; pero en estas condiciones: sin luz, mareado por los tragos y con zapato bajo, llegaré a media noche con hambre y embarrado, y tal vez mi esposa ya esté durmiendo. ¡No te aflijas tanto, amigo! Le dijo Santiago, yo te iré a dejar a tu casa en un abrir y cerrar de ojos, pero tienes que pagarme.

Como Juan sabía que Santiago era brujo, quiso cerciorarse por sí mismo, y no trepidó en contestar que le daría lo que pida una vez que esté en su casa.

Santiago encendió su macuñ y se colocó a Juan al apa y emprendió vuelo. Juan se asustó tanto, se puso a gritar y le decía a su amigo: Oye, Santiago a dónde diablos me llevas, no tan rápido; y tironeaba a su conductor para que mejor lo soltara. Tanto tironeó que le arrancó el pañuelo que cubría la cara de Santiago y, cual sería su asombro al ver que tenía el tatuaje de una culebra en la cara del lado izquierdo.

Santiago se disgustó mucho por la actitud de Juan y le pidió que no le contara a nadie lo que había visto, porque si lo contaba antes de cumplir un año a esa fecha, Santiago moriría.

Juan llegó a su casa en un santiamén, asustado pero sin embarrarse. Santiago le pidió a Juan un chaleco nuevo de casimir y un par de zapatos nuevos que Juan había traído de Punta Arenas.

La esposa de Juan, intrigada por los obsequios que este hizo a su amigo, no cesaba de preguntar hasta que un día muy enojada le dijo: Estas son puras cosas de borrachos y yo voy a ir a buscar el chaleco y los zapatos, por lo que Juan se vio obligado a contarle a su esposa, bajo juramento, todo lo sucedido, y cuentan que Santiago murió antes del año.

Coché Camé
El Brujo Coché Camé

Cuentan que en Hueico había hace muchos años, una cuadrilla de ladrones que hacían estragos en los alrededores. Se trataba de los Chiguay-Barría.

Una vez fueron sorprendidos robando carne ahumada donde la señora Teresa; fuera de la enorme paliza que llevaron por parte de los dueños de casa, la señora Teresa fue dio cuenta a Carabineros y, como aún no existía carretera ni había vehículos, los policías vinieron a Hueico a caballo en busca de los ladrones.

Los llevaban maniatados, con cordeles que iban del cuerpo de los presos a las monturas de los policías; pero, en mitad del trayecto se esfumó José del Carmen Chiguay, sin que se percataran los capturadores ni sus compañeros de fechorías, los que sí dijeron: A nosotros nos hacía lo mismo, nos abría las puertas de las casas donde íbamos a robar y desaparecía, porque tiene fama de brujo y de los buenos.

Buscaron inútilmente por el monte y cuentan que casi al instante el tal Chiguay se encontraba en su hogar, a pesar de haber varios kilómetros de distancia, 6 a 7 por lo menos.

Al día siguiente vino la pareja que los aprehendió más 2 carabineros; al tercer día 6 carabineros; pero, todo en vano, nunca encontraron a Coché Camé, a pesar de que sus vecinos hacían solamente minutos antes que lo habían visto de su hogar y a plena pampa.

De este hecho nació el dicho popular chilote: Te hizo Coché o te hizo Coché-Came, es cuando una persona engaña a otra.

Fuente de los textos: Casos de Brujos de Chiloé, Umiliana Cárdenas Saldivia, Santiago de Chile, 1990, Editorial Universitaria.

¿De dónde Viene el nombre de Atamu?

Atamu Araki, el protagonista de mi novela, fue tomado de Atamu Tekena, activista y Ariki que peleó por los derechos territoriales de Rapa N...